Fundamentos

Posturas en defensa - NE WAZA

Si en los fundamentos de ataque en el suelo nos hemos referido a un bicho tan curioso como el Karramarro también podemos usar otras imágenes similares que nos servirán para fijar una serie de conceptos muy útiles para ese instante del shiai o del randori.

Con los niños de 6 a 9 años o incluso mayores, suelo usar el ejemplo de varios animales que pueden simbolizar gestos que me interesa hacerles comprender en profundidad.

Todos conocen las expresiones “defenderse como un gato panza arriba”, “Escurrirse como una anguila” o

Pueden simbolizar muy bien la actitud de un judoka que, en decúbito supino, es decir tendido sobre su espalda, se encuentra en la circunstancia de tratar de impedir que su oponente lo controle.

Los fundamentos de esta situación empiezan, como siempre, con la postura o posición.

 

esfera

De espaldas al tatami el judoka debe parecerse más a una esfera...

 

rectangulo

...que a un paralelepípedo rectangular,como explica muy bien Tadao Otaki en su libro “Judo for Young men”.

 

 

Si cerramos bien el cuerpo, dándole la forma de una pelota, podemos tener muchas más posibilidades de deslizarnos, escurrirnos e impedir que nos sujeten.

De hecho, cuando aplicamos una inmovilización, para mantenerla debemos abrir el cuerpo de nuestro rival y buscar la forma de mantener la máxima superficie de su espalda en contacto con el suelo, haciéndole pasar de la forma de esfera a la de paralelepípedo.

 

Esta idea se aprecia perfectamente en una de las principales inmovilizaciones,

tate shiho

TATE SHIHO GATAME

 

La postura defensiva que nos permite intentar tomar la iniciativa, en decúbito supino, es la más activa y la más parecida al “gato panza arriba”

judojudogato judo

 

 

Desde esa posición podemos pasar muy bien al ataque y entonces nos podemos comparar a un cefalópodo. Las piernas, fuertes y largas, tienen como misión sujetar al rival, pegarlo a nosotros para manejarlo de cerca, como hacen los tentáculos de un calamar, y los brazos nos sirven, como los de un pulpo, para impedir los apoyos en colaboración con las piernas, y girarlo para inmovilizarlo o controlarlo para aplicarle cualquier técnica de luxación o estrangulación.

pulpo judo

Pero no olvidemos dos posturas de defensa más pasiva, una totalmente en decúbito prono, boca abajo, con una buena movilidad de codos y rodillas que nos permita bloquear todo intento de volteo y otra en posición cuadrupédica, algo mas vulnerable pero con grandes posibilidades de pasar al ataque girándonos boca arriba si la ocasión se presenta.

Esta posición, intermedia entre la de defensa pasiva total y la de defensa activa requiere mucha habilidad del que la toma y de un gran sentido del equilibrio y de los apoyos dinámicos.

En ambos casos es fundamental proteger el cuello de las estrangulaciones y tener mucho cuidado con los brazos, presa fácil para las luxaciones.

José Alberto Valverde,