Fundamentos

Desplazamiento - SHINTAI

Una vez que tenemos bien asimiladas las dos posturas fundamentales, la natural y la defensiva, está claro que para hacer judo, como para hacer cualquier cosa, tenemos que desplazarnos. Y, naturalmente, hemos de hacerlo con equilibrio. La forma de andar de la gente normal suele ser una sucesión de desequilibrios y reequilibrios. El caminante lanza la parte superior del cuerpo como si le empujaran a la altura de los hombros e inmediatamente mueve las piernas. Generalmente apoya el talón y después el resto del pie.

Sin embargo, en judo, la forma básica de desplazamiento, que en japonés se llama ARUKI KATA, se inicia avanzando o retrocediendo simultáneamente las caderas y las piernas. Y en lugar de apoyar el talón en primer lugar, deslizamos con agilidad el pie, aplicando el mismo principio que explicábamos al hablar de las posturas básicas, repartiendo el peso del cuerpo en los 2/3 delanteros del mismo, dejando muy poco o ninguno en el talón. Recordad el papel de fumar que mencionaba HAKU MICHIGAMI. Este gran maestro, 10º Dan, me decía también: “Camina como si te estiraran del cinturón, no como si te empujaran del cogote”.

Cuando empezamos a practicar el ARUKI KATA el gesto parece poco fluido, pesado, como el de un oso. Pero no olvidemos que un oso es bastante más peligroso que cualquier humano.

Cuando insistimos en la práctica de esta forma de desplazarnos, si alcanzamos una buena flexibilidad en las articulaciones, principalmente en tobillos, rodillas y caderas, nuestro desplazamiento será ágil, rápido, equilibrado y eso nos dará la posibilidad de reaccionar siempre desde una postura estable y de preparar nuestros ataques sin tenernos que preocupar de la seguridad.

Al ir adquiriendo la costumbre de usar todo nuestro cuerpo de manera armónica, nuestros ataques y nuestras defensas se impregnan de esa armonía y todos nuestros gestos se vuelven habilidosos y cómodos. Tradicionalmente llamamos a esta forma de andar SURI ASHI.

El maestro SHU TAIRA, 9º Dan, me explicaba, cuando ambos éramos aún más jóvenes que ahora, que el desplazamiento de judo, deslizante y continuado es diferente del de la gente corriente y comparaba este, con un punto de exageración naturalmente, al de subir escalones.

Los dos tipos de desplazamiento, codificados en judo, podemos recordarlos fácilmente si los relacionamos con las posturas naturales derecha e izquierda, MIGI SHIZENTAI Y HIDARI SHIZENTAI.

Si mantenemos constantemente una de estas posturas, si no cruzamos los pies en ningún momento, el desplazamiento se llamará TSUGUI ASHI.

En TSUGUI ASHI avanzaremos siempre el pie que tenemos adelantado en primer lugar y el retrasado lo hará a continuación, sin llegar a sobrepasar la mitad del delantero.

Llamaremos AYUMI ASHI a la forma de caminar que más se parece a la marcha corriente, alternando el cruce de los pies y, por lo tanto, la postura natural derecha y la postura natural izquierda.

Combinando esas dos formas de desplazarse llegaremos a lo que en judo denominamos TAI SABAKI, o MOVIMIENTO DEL CUERPO, que es lo que nos sirve para la realización de todas las técnicas de ataque, esquiva y defensa en TACHI WAZA, o JUDO DE PIE.

Debe de quedar muy claro en el espíritu de un judoka que, al desplazarse, el centro de gravedad ha de permanecer siempre en la vertical de aquella base de sustentación de la que hablábamos comparándola con la peana del soldadito de juguete.

Ya sea avanzando, retrocediendo o girando, todo nuestro cuerpo conservará así la estabilidad y de esa actitud saldrán todas nuestras acciones con velocidad y comodidad, permitiéndonos usar la herramienta que es nuestro cuerpo bien entrenado, con el máximo de eficacia y el mínimo esfuerzo.

José Alberto Valverde,