Fundamentos

Postura natural básica - SHIZEN HONTAI

Tras el saludo tradicional el judoka adopta la posición en la que va a iniciar cualquier actividad que corresponda.

Las piernas ligeramente separadas, aproximadamente por una distancia similar a la anchura de los hombros, las rodillas flexibles, el peso del cuerpo repartido en ambos pies, la cintura sin rigidez, el abdomen ejerce una leve presión sobre el OBI, el cinturón que sujeta la chaqueta. Esa presión permite concentrar la fuerza alrededor del centro de gravedad., situado en esa zona que los japoneses denominan HARA.

Recuerdo una recomendación que escuché de boca de Haku Michigami, décimo Dan, uno de mis más admirados maestros, a propósito de esta postura, SHIZEN HON TAI, o POSTURA NATURAL BÁSICA.

 

Tus piernas son como los amortiguadores de un coche, absorben las irregularidades del terreno y te mantienen en contacto con el suelo. Te permiten modificar los apoyos a tu conveniencia y son el punto de partida de todos tus gestos. Tus pies reciben el peso de tu cuerpo y lo distribuyen en sus dos tercios delanteros. Tus talones deben acariciar el tatami. Entre ellos y el tatami ha de caber un papel de fumar pero no dos.

 

En esa postura una simple oscilación de la cabeza hacia delante o hacia atrás modifica el equilibrio del cuerpo y si bajamos o subimos las caderas flexionando las rodillas, aumentamos o disminuimos la solidez de nuestra posición.

Esta separación de las piernas es la que nos permitirá un desplazamiento ágil y una rápida capacidad de respuesta a cualquier circunstancia.

Si avanzamos la pierna derecha manteniendo los pies paralelos tomaremos la POSTURA NATURAL DERECHA o MIGI SHIZENTAI y si lo hacemos con la pierna izquierda la postura será HIDARI SHIZENTAI, o POSTURA NATURAL IZQUIERDA. Las características de ambas son las mismas que en SHIZEN HONTAI.

Al practicar estas tres posturas os recomiendo buscar las sensaciones que vais a encontrar flexionando las rodillas, cambiando los apoyos de los pies, dirigiendo el peso del cuerpo hacia delante y hacia atrás, agachando y enderezando la cabeza y manteniendo el abdomen presionado contra el cinto, los hombros abiertos y relajados.

G.R.Gleeson que fue entrenador nacional de la Asociación Británica de judo dice en su libro “Judo para Occidentales”:

 

Una buena postura siempre parecerá llena de energía potencial y de movimiento, incluso durante los movimientos más lentos. (…) La capacidad de parecer siempre preparado para la acción y estarlo siempre no es algo heredado de los abuelos de cada uno sino que hay que entrenarlo y trabajar para ello. Para parecer vivo hay que estar vivo.

 

Esas sensaciones son las que os permitirán reconocer el equilibrio inicial tan necesario para el estudio y la práctica del judo.

José Alberto Valverde,